“OCDE: La pobreza en México se hereda y la mitad de quienes nacen pobres lo serán toda la vida”

Un informe de la OCDE advierte que el 50 % de las personas que nacen en la pobreza en México permanecen en esa situación durante toda su vida, y apunta a la educación como uno de los factores clave que frenan la movilidad social.

Este fenómeno no solo refleja disparidades económicas, sino también profundas desigualdades estructurales. Cada año extra de estudios de los padres equivale a seis meses más de educación para sus hijos, frente a un promedio de cinco en la OCDE. Esa pequeña diferencia puede marcar la diferencia entre salir o no del ciclo de pobreza.

Además, solo el 4 % de quienes nacen en el 20 % más pobre logra ascender al 20 % más acomodado, mientras que el 48 % siguen estancados en el segmento económico más bajo, en contraste con el resto de los países de la OCDE, donde estos porcentajes son del 17 % y 31 % respectivamente.

Un reciente análisis del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) hace eco de esa realidad. De acuerdo con su investigación, el 50 % de quienes nacen pobres no superan esa condición, y en el sur del país esa cifra escala hasta el 64 %. A esto se suman barreras estructurales como el machismo, el racismo y el clasismo, que construyen lo que el informe denomina un “suelo pegajoso” que impide a millones avanzar .

Estos datos muestran que la pobreza en México tiene un fuerte componente de reproducción intergeneracional: no es solo un problema económico, sino también educativo, cultural y territorial. La conclusión es clara: sin políticas públicas que garanticen educación de calidad, igualdad de oportunidades y equidad territorial, el llamado “ascensor social” seguirá sin funcionar.

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